La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Si la vida fuera un día, quizás, saldría en busca de alegría, de sitios y de nuevas compañías nada me pararía, nadie me lo impediría, sería libre, y, solo a mi corazón escucharía.
Si la vida fuera un día, tal vez, muchas cosas cambiaría, dejaría de guardar cada secreto de fingir en situaciones, de vivir de ilusiones y de utilizar condones, el resto no importaría.
Si la vida fuera un día, nada me preocuparía, tan solo disfrutaría, mi vida sería mía, fuera los problemas, los errores, los esquemas, las discusiones, las penas, de esto la vida está llena.
Si la vida fuera un día sería un caos, en serio, dejaría la cabeza para usar el corazón.
Si la vida fuera un día, si se fuese en un segundo, hasta el instinto del miedo perdería. Y cambiaría mi mundo.
Si la vida fuera un día, con una oportunidad, el rumbo de mis sueños cambiaría, y saldría de esta oscuridad.
No sé que harían mis labios, ni el orgullo ni mi miedo, sin pasado ni futuro, a cada instante un te quiero, daría mi corazón sin miramientos sin importar nada más que los sentimientos, te diria todo aquello que callé por no herir
dedicando 24 horas para sonreir, y es que nada perdería gritándole mi amor al viento, si solo durase un suspiro la pasión o el sufrimiento, y que hacer si se hiciese corto y quisiera parar el tiempo disfrutando de la vida hasta mi último aliento.