Si la vida fuera un día, quizás, saldría en busca de alegría, de sitios y de nuevas compañías nada me pararía, nadie me lo impediría, sería libre, y, solo a mi corazón escucharía.
Si la vida fuera un día, tal vez, muchas cosas cambiaría, dejaría de guardar cada secreto de fingir en situaciones, de vivir de ilusiones y de utilizar condones, el resto no importaría.
Si la vida fuera un día, nada me preocuparía, tan solo disfrutaría, mi vida sería mía, fuera los problemas, los errores, los esquemas, las discusiones, las penas, de esto la vida está llena.
Si la vida fuera un día sería un caos, en serio, dejaría la cabeza para usar el corazón.
Si la vida fuera un día, si se fuese en un segundo, hasta el instinto del miedo perdería. Y cambiaría mi mundo.
Si la vida fuera un día, con una oportunidad, el rumbo de mis sueños cambiaría, y saldría de esta oscuridad.
No sé que harían mis labios, ni el orgullo ni mi miedo, sin pasado ni futuro, a cada instante un te quiero, daría mi corazón sin miramientos sin importar nada más que los sentimientos, te diria todo aquello que callé por no herir
dedicando 24 horas para sonreir, y es que nada perdería gritándole mi amor al viento, si solo durase un suspiro la pasión o el sufrimiento, y que hacer si se hiciese corto y quisiera parar el tiempo disfrutando de la vida hasta mi último aliento.