La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Por que juraste que seria hasta la muerte? por que razón ? por que me distes a probar de tu veneno, si me dolio. Del recuerdo no se vive y yo no pienso mas morir pensando en ti. Del recuerdo solo me quedan cenizas pero ya las esparcí. No te niego te extrañe, me caí me levante, resistí volvi a nacer, no te niego que llore, un velorio y te rezé y la pena se me fue. Y ahora te doy a ti las gracias por que fuiste mi desgracia y el que rie ultimo rie mejor. Y sabes que en tus fantasias juras que los tienes todo pero bien que te conozco soñador. Y la luna te beso, enseñar se despidio presenciando esta actuación, y el testigo aqui fue Dios el que un dia nos unio y el destino separo.