La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Adoro, la calle en que nos vimos; la noche cuando nos conocimos. Adoro las cosas que me diste, nuestros ratos felices los adoro vida mia. Adoro la forma en que sonries, el modo en que a veces me riñes. Adoro la ceda de tus manos, los besos que nos damos, los adoro vida mia. Y me muero por tenerte junto a mi, cerca muy cerca de mi, no separme de ti. y esque eres mi existencia, mi sentir, eres mi luna y mi sol, eres mi noche de amor. Adoro el brillo de tus ojos, lo dulce que hay en tus labios rojos, adoro la forma en que suspiras, y hasta cuando caminas, yo te adoro vida mia.