La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

¿Cuando fue la ultima vez que se te fue el amor por no dejarlo libre?

¿Cuando fue la ultima vez que te besaron tanto que dijiste mi nombre?

¿Cuando fue la ultima vez que un simple desamor llevaste hasta tus brazos?

¿Cuando, cuando fue la ultima vez que te quisieron tanto?

¿Cuando, cuando te gano el orgullo y escogiste el llanto?

¿Cuando, cuando volverás a ser lo que no fuiste nunca?

¿Cuando fue la ultima vez que te sentiste solo y llegaste a odiarme?

¿Cuando llego a convencerte el maldito despecho de que un clavo saca a otro clavo?

¿Cuando te olvidaste que amar tan solo es entenderse y no aceptarse?

Si se sana tu herida borra también la cicatriz, y si un día nos vemos haz el favor de contestar:

¿Cuando, cuando fue la ultima vez que te quisieron tanto?

¿Cuando, cuando te gano el orgullo y escogiste el llanto?

¿Cuando, cuando volverás a ser lo que no fuiste nunca?