Si me escuchas; te extraño , si me oyes ahora; te necesito . Donde te fuiste porque aun estas? todos saben que algo anda mal , los alambres fueron cortados y estoy sola. Se que cada vez nos acercamos mas , se que vuelves por mi esta vez . Alguna vez me quisiste? ; alguna vez me necesitaste? ; lo se te fuiste sin despedirte y esta bien, siempre habra otro dia . Y cada vez que me quieras y cada vez que me veas , no creo que quieras decir adiós, pero esta bien, siempre habra otro dia . Tu voz llega y desaparece , no puedo creerlo, es tan frustrante porque nunca pareces entender y me dejas ir a tus brazos ; y que se siente estar solo? . Si alguna vez encuentras lo que estas buscando estare esperando allí ; alguna vez me quisiste? alguna vez me necesitaste? , lo se te fuiste sin despedirte y esta bien, siempre habra otro dia ; y cada vez que me quieras y cada vez que me veas no creo que quieras decir adiós, pero esta bien,siempre habra otro dia.
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?