Jugamos a hacernos los desconocidos a contarnos historias falsas, creimos no enteder lo que veíamos; solo fue un juego. No pienses que era solo un juego de palabras, mis sentimientos valen mas que eso. Dejame decirte por ultima vez lo que creiste era una historia de niños. Dejame soñar solo una vez con aquello, no voy a obligarte permitírmelo pero ayudame a hacerlo realidad; sos un sueño. No seas el lobo detras del árbol, no me ataques cuando solo quiero acercarme, ni la amistad pudo contigo. Que es lo que no quieres creer?, no pienses que era solo un juego de palabras, mis sentimientos valen mas que eso. Dejame decirte por ultima vez lo que creiste era una historia de niños. Tanto miedo te da saber la verdad? ; tanto miedo te da demostrar solo un poco de cariño? ; esta bien me canse de esperar, lo que nunca entendí es que no eras para mi. Un sueño, una pesadilla nose lo que fue, pero te aseguro, dolio mucho. Un sueño, una pesadilla.
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?