La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Cuando dos vidas se cruzan y casi sin motivo, la razón es un camino que ayer estaba torcido; cuando el tiempo separa lo que el destino acerco el pasado sigue odiando lo que el amor acertó y sin dudas para seguir pero con cien mil barreras la distancia, el miedo y aquello que nunca esperas. Hasta tal vez sufra soñando con el futuro pero juro que en mi vida yo había estado tan seguro; La solución no está detrás de otra persona no trates de olvidar algo que siempre has recordado, porque siempre te abandona la ilusión cada vez que la llamas y te secuestra la soledad cada noche en tu cama. Es absurdo negar le realidad, cuantos siguen su destino, cuantos por casualidad; si decidí querer fue porque era verdad, cada cual tiene una historia en su memoria y que mas da ya es inútil esconder y correr hacia otro lado, sobran los motivos y razones que demuestran que si tienes fe podrás llevarlo a cabo y veras que encontraras alguna historia como esta.