La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Dejame que te comparta todo lo que siento dentro de mi alma, vivo gracias a un pequeño sueño que me corono como su dueña. Lo vi me convido a dormir y no me resistí y así. Volví llena de ideas que te voy a proponer a ti. Casi como que yo me lo busque, tanto que espere, llegó. Poco me duro, pero me gusto, me sedujo y desaparecio. Tal vez sea posible que lo pueda controlar, soñar. Sabés, cuando dormimos algo nos hace pensar en mas. No te he vuelto a ver, he de reconocer que parte de mi se fue. No hay una razón, pero siento que con lo que me queda seguire. Vamonos de aqui, este lugar no tiene nada que ver con lo que soñé, lo que me encontré no esta lejos, ven te llevaré.