La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Usted fue siempre asi tan temperamental, usted me ha dicho tantas cosas que jamas podre olvidar. Usted me hizo a mi pensar aunque sea tarde ya lo se le agradezco que haya sido todo lo que fue. Porque usted me hizo enfrentar con lo peor de mi, y en mi lado mas oscuro me descubri. No olvide que lo espero , no espere que lo olvide; si por usted me muero , me muero cuando rie corazon. Porque algo en mi cambio, porque algo en mi sembro, porque usted ha domado lo que nadie en mi domo. Yo no quiero ya jurar ya no quiero prometer solo mireme a los ojos y averigue si cambie. No lo quiero convencer , ni lo quiero impresionar, solo presteme una tarde y le regalo mi verdad.