Si ya no puedo confiar en ti , todo se nubla a mi alrededor , vendo el futuro que escribía en ti se apago el sueño que se ilumino , cierro las alas por miedo a sufrir , me ahoga el llanto . Si ya no puedo confiar en ti , que hago con todo lo que imagine , no soy la misma desde que te vi , soy parte tuya y tu de mi también, si ya no puedo confiar en ti , que hago contigo , que hago sin ti; que hago? . Llueve sin descanso en mi interior , la tristeza inunda mi sentir , cada paso tuyo es un adiós que no me deja seguir . Llueve desconcierto sobre mi , se consume toda la ilusión , las dudas vienen ya por mi, manchándome el corazón . Si ya no puedo confiar en ti , dame motivos para si creerte , tormenta fría déjame vivir con la verdad porque la encuentro ausente , si tus palabras letras nada mas , que no contestan con sinceridad , Si ya no puedo confiar en ti , NO PUEDO AMARTE COMO YO SOÑE , no me confundas que quiero saber si ya no puedo confiar en ti que hago contigo , que hago sin ti ; que hago?
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?