Desesperándome no encontraré jamás el equilibrio entre dejar morir y amar; me esta matando no saber donde, no saber porque me muero en vida y me doy cuenta que todo termina , no saber donde es no saber porque , todo lo que quiero se me va . Voy caminando y me doy cuenta que no estás , solo recuerdo que algún dia volveras a ser la luz que ilumina mis sentidos que me da la fortaleza y el calor que tanto necesito , no saber donde no saber porque , me muero en vida y me doy cuenta que todo termina ,no saber donde no saber porque , todo lo que quiero se me va , y no vuelve a ser igual . Todo lo que quiero es un minuto de silencio hoy .
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?