Se supone que mejor fue separarnos , que la vida debe continuar. Se supone que ya no me importe quien te besará , esa es mi pena por suponer que te podría olvidar . Me despido en el portal y me trago de un suspiro las palabras , tu ya tienes otro amor , yo regreso a mi dolor , yo no tengo nada más . Se supone que por ti no sienta nada , que el pasado no me pesa ya . Se supone que es muy fácil repetir que bien me va , aunque muy dentro me este muriendo .
La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?