La gente mira lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se queda con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad tal vez estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega. La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos. La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros; no se puede escapar a lo que ven de nosotros. Todo se trata de cómo nos ven, y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos. Dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, pero también que “lo esencial es invisible a los ojos”… ¿Cuando me van a sacar esos ojos de encima, y van a ver lo que realmente soy?

Cada vez que pienso que estuve contigo me doy pena , parte de una canción que dice tanto la verdad. Como NO confundirse cuando se muestra algo que no es pero que parece ser en verdad lo que se muestra , confuso pero real. No hay forma de darse cuenta o de percibir que lo que vemos no es en verdad lo que es, uno siempre cree que lo que se muestra o se ve es la realidad cuando todo , absolutamente todo tiene miles o quizás no miles pero varias facetas / caretas como se quiera llamar , entonces , de ahí también nace la desocnfianza. A veces pienso, que hago? Porque no se puede vivir desconfiando de todo por miedo a que no sea lo que parece ser , pero tampoco se puede vivir relajado , sobrellevado por las situaciones que capas que a uno lo están ilusionando o alegrando. Entonces como se soluciona esto? No hay forma . Hay que armar su personalidad y mente para poder ser fuertes para lo que venga , para estar preparados para las decepciones que vayan a llegar y que vivir con esto que ya se hace cotidiano no sea una tortura.